Se esperaba a un barça más agresivo( o por lo menos yo lo esperaba), sobre todo por el tema del pasillo que lleva coleando toda esta semana y por ello era de suponer que estuviesen heridos en su orgullo y mostrasen una imagen que les es esquiva está temporada. Pero nada de eso sucedió y los blancos impusieron su estilo desde el primer momento ante un Barcelona que parecía no jugarse nada y estar echando una pachanga. El encuentro acabó con un resultado muy abultado pero gracias al esfuerzo de Messi en los últimos minutos, que conectó un pase genial culminado por Henry, se maquilló el marcador. Se espera que cambien muchas cosas en este Barça de cara a la próxima campaña.